domingo, 26 de febrero de 2012

Slow



Ardió el colchón donde tú y yo mojamos nuestros flacos huesos secos, tiritando de un amor tan prieto, y dulce como no pensé que habría algo tan dulce como tú.

sábado, 25 de febrero de 2012

Pos oc.

Después de casi un mes sin escribir nada, porque nada de lo que me pasa lo consideraba interesante, llega anoche y me deja sin palabras. Otra vez, la persona que creía que sería muy buena opción para tenerla a mi lado, se ha ido. Otra vez, la culpa tiene que ser mía, que soy la mala malísima. Los cojones.
¿El por qué? Pues ni idea, y con alguna que otra rondándome la cabeza. Pero sinceramente paso de buscarle la quinta pata al gato, está claro que por mucho tiempo que pase no vas a madurar nunca; vives en un mundo tan irreal que soy incapaz de entenderlo. Y ahí te dejo, con tus sentimientos abstractos, tu puñetera sonrisa, tu nublo en la cabeza... en fin y etcétera.
Que sí, que vale, me he pasado la semana de un pasotismo increíble que se acentúa demasiado porque estabas tan acostumbrada a que fuera yo la que iba detrás como rogando. Pero mis motivos tendría. Y no te lo voy a decir, porque básicamente mi vida es la que menos te interesa, y yo no gano nada dando la tabarra.
Un consejo: piensa las cosas dos veces, o mejor, ni te las plantees.

Unfollow you.