viernes, 23 de septiembre de 2011

Te escribo para decirte que...

Es todo tan... diferente.
Se me hace raro no quererte, no querer tenerte cerca, ni besarte. No quiero hablar contigo, y si lo hago, no me importaría, ni tampoco me afectaría de ninguna manera. Ahora... eres neutro para mí. No tienes valor, no habitas donde solías hacerlo; parece que la distancia te ha arrastrado por completo, y te ha apartado de mi lado, y de mis propios adentros, para siempre.
Te cuento, que, aunque no te importe, estoy bien. Estoy muy bien. Ya no sufro por nada. Poco a poco mi vida vuelve a ser como antes, pero con personas distintas, y, quizás también haya nuevos corazones que laten a mi alrededor. Puede... que alguien me llame la atención, o no, como ya te he dicho, todo está volviendo a ser como antes... y tú, casi mejor que nadie, sabes como yo era.
Claro que puedes volver; sueles hacerlo y pillarme por sorpresa. Pero, para nada iré a buscarte, y tú tampoco lo harás. Ahora somos como desconocidos y así quedaremos para siempre, es triste en verdad, después de todo lo llorado no obtengo ninguna recompensa ni nada...
Me gustaría, eso sí, que te interesaras un poquito por mí de vez en cuando, vaya, es lo único que pido, a cambio de estos casi tres años que tú...en fin.
Que quede claro que yo no te he olvidado, ni lo pretendo. Es más, soy de esas que piensan que es imposible sacarte a una persona de la cabeza, y mucho menos si te ha marcado durante tanto tiempo. Sólo, que está cambiando mi forma de pensar, y mi corazón empieza a hacer caso a mi cabeza. No sé, por qué se le ocurrió quererte; quizá sea un poco kamikaze...

Y... nada más. Sólo un consejo. Cuando beses, hazlo porque lo sientas tú, y cuando sonrías, también. No intentes captar la atención de nadie, y deja que alguien capte la tuya. Que, lo más bonito que te pueda pasar, ni te lo imaginas; y, ni mucho menos con quién será... =)

No hay comentarios:

Publicar un comentario