jueves, 29 de diciembre de 2011

óscar (:

Entras, despacio, sin hacer ruido, y poco a poco te vas uniendo a mi día a día. Es cuestión de tiempo que me salude, piensas. Y bueno, pasan los días, y llega hoy, el día que me dispongo a contar nuestra historia, porque, sí, ha pasado tanto tiempo que ya mereces que te nombre. Recuerdo, que hace unos meses lo estaba pasando fatal, realmente mal, me encontraba tan sola, tan usada, no sé, y de repente me llega una petición. La acepto, porque total, si vienes a hacer daño no te va a costar mucho trabajo. Para nada...
Empezamos a hablar, yo a contarte mi vida, tú a ayudarme, y viceversa. La verdad, me siento a gusto. No sé quién eres, ni por qué hablamos, pero eres mi único apoyo ahora y... te necesito. Pasa el tiempo y todo comienza a volver a tener un poco de sentido, pero no creas que me olvido de ti, me has ayudado y voy a estar en deuda contigo siempre. ¿Sabes? Eres una de las pocas cosas buenas de este año. Que vale que sea una borde, y una pasota, pero quiero que lo sepas. Me da igual lo que digan, eres genial y estoy contenta por conocerte, así que... gracias, por tirar de mi cuando todo el mundo me atacaba.

1 comentario: