jueves, 8 de diciembre de 2011
Rayito de luz.
Vivo perdida entre abrazos vacíos, consumiéndome con numerosas dosis de mala suerte, la verdad, nada me ilusiona y nada me motiva. No tengo metas, ni objetivos, ni sueños, nada por el estilo. Vivo sin vida. Estoy tan vacía por dentro, que por no tener, no tengo ni preocupaciones. Bueno, quizá sí puede que alguna tenga; y aunque sea solamente una, es bastante importante. Dicha preocupación es... tú. Me encantaría cogerte de la mano, y llevarte a un lugar inmenso y maravilloso, ya sabes, hecho a tu medida, para que seas allí feliz con quien debas serlo, y no, no es conmigo, la verdad, ya me gustaría... pero, eres demasiado bueno para esta niña tonta. Y no sé por qué, pero hoy me apetece darte las gracias por ser así conmigo, como nadie lo es. Tú, me das ese abrazo que me anima a seguir, vayan las cosas bien o mal. Y te me has vuelto tan imprescindible que, por favor te lo pido, nunca, nunca dejes de ser así, porque eres INCREÍBLE. :)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario