Te echo de menos gordita. Es raro que yo diga esto, pero es lo que siento. Sabes que no soy la persona más cariñosa del mundo, pero también lloro y me preocupo por cada uno de vosotros, más que nada porque sois mi prioridad ante todo. Y después de nueve meses, me he dado cuenta realmente de que nos haces muchísima falta.
Se acerca la Navidad, y sabes que la odio, que sólo me gustan tus torrijas... Y este año, aunque es pronto, no pierdo la esperanza de que te recuperes, y así el 31 poder ponerte la naricita roja y mancharnos de uva. Voy a esperar a que me dejes la moneda y meterla en la bota, para que me de suerte, ya sabes.
Echo de menos las tardes... Llegar a tu casa sin avisar e intercambiar cotilleos, ver el pasapalabra...pfff.
Me siento fatal yaya, porque noto que no he aprovechado el tiempo contigo, y aunque sé que nos queda mucho, porque lo sé, lo prometimos todos, que vamos a ir a la playa a comer marisco y a estar tan bien como siempre, sé que hay días que ni siquiera te he visto, viviendo tan cerca...
Ponte buena prontito, por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario