jueves, 28 de julio de 2011

Ilusión.

Para empezar, tengo mil besos que darte.

“Quien se va sin ser echado, vuelve sin ser llamado”
Ojalá sea cierto. Sí me encantaría. Que un día llegarás y me dijeras que te arrepientes de todo, lo que hiciste, lo que dijiste, lo que me reprochaste, de todo el daño hecho, y en ese instante con toda la seriedad posible que requiere el momento, darte tal patada en el culo, que se te quiten las ganas de sentarte el resto de tu vida. Entonces la felicidad que me arrebataste me será devuelta. 

Mírame, ya no te necesito. Ya no te quiero a tí. Ya no tengo ganas de tí.
Te han reemplazado, otra vez. Porque, una vez más, es tarde. Es muy tarde y estoy cansada.
Cansada de esperar algo que no sucederá. De esperarte a tí.
¿Sabes? He decidido que voy a aprovechar cada oportunidad que se me presente. Y lo siento, ahora me toca a mí eso de ser feliz y disfrutar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario