¿En serio me va a tocar echarte de menos? Qué putada. Eso me pasa por estar mal acostumbrada a tí. A salir en cada cambio de hora y saludarte. Pasar por tu pasillo con el único objetivo de verte tan solo a tí. Esperar a la salida, hasta que salgas, y después irme, montarme en el bus, correr la cortina y buscarte entre la gente, y observarte hasta que te pierdes a lo largo de la calle. Salir a beber, y verte en clases de educación física. Comprar rápido en el recreo, para que cuando vaya al banco, me de tiempo a verte aunque sea un segundo.
Deambular entre las aulas durante las clases, y encontrarme por casualidad contigo.
Y yo, no puedo vivir sin esto. Verte cada día, es ese chispazo, esa dosis de alegría diaria que me es imprescindible para poder seguir.
Qué haré cuando salga agobiada por un examen y no te tenga cerca para recordarme que yo puedo con todo y más.
Pfffff... te voy a echar muchísimo de menos. Pero lo peor no es eso, lo peor es que los últimos dos años no se van a repetir nunca. Ya no vamos a volver a coincidir. Vamos a tomar caminos diferentes y nos vamos a distanciar. No es por ser trágica, pero sé, que con el tiempo, estos pequeños detalles de la vida cotidiana van a ir desapareciendo, hasta el punto de llegar a olvidarme, aun sabiendo que yo nunca lo haría.

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