Escapar, sola, huir. Suelo hacerlo cuando no sé como enfrentarme a mis problemas, pero también cuando necesito aclararme, pensar, reflexionar.
En estas noches, frente al mar, bajo la luz de la luna y un precioso cielo estrellado, con un pitillo y la brisa, un interrogante se repetía una y otra vez en mi cabeza: '¿realmente vales la pena?'.
Si comparamos las horas contigo, que, podría decirte que han sido las que más felices me han hecho, las que más se han quedado grabadas y las que, al recordarlas, sonrío y me emociono de nuevo... Si esas horas las comparamos con las de llanto, con las noches sin dormir, las lágrimas, las peleas por tí, pffff, son una birria, la verdad. Los buenos momentos, se pueden contar con los dedos de una mano, pero todo el sufrimiento...
Sinceramente, es mejor así. Es mejor terminar el camino que no lleva a ninguna parte. Es mejor ser amigos, porque nunca conseguiremos más de lo que llevamos hasta ahora.
No siempre voy a tener tiempo para disfrutar, y mucho menos lo voy a perder contigo. No lo digo de malas, simplemente me estoy dando cuenta, de que no eres tan perfecto como te pinto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario